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domingo, 23 de diciembre de 2012

Barrio Musulmán Paseo Independencia

Esta mañana nos hemos ido a pasear Alvaro y yo por Zaragoza, hemos aprovechado y visitado la maqueta del barrio musulmán del cual se hablo en la tertulia con el señor Corral. Por supuesto como dije en la tertulia mi caminar ya no sera igual por ese sitio.

Barrio Musulmán 




martes, 18 de diciembre de 2012

Tertulia El Salón Dorado

Sin duda la mejor tertulia que he vivido hasta el momento, hoy fue una tertulia especial ya que tuvimos con nosotros al autor de la novela que leímos, gracias a Mª Dolores Tolosa, todo comenzó con la llegada de los tertulianos un poco nerviosos al saber que se iban a encontrar con el autor, la presentación por otra parte cayó en las manos de nuestra muy querida Mª José, donde nos comento un poco el libro y la obra de José Luis Corral.

mapa del siglo XI


Posteriormente comenzó con preguntas al autor de diversos tipos, llegaron desde preguntas sobre el sexo en el siglo XI, preguntas de dónde estaba situado el barrio donde se desarrollan los hechos, de la importancia de la mujer en la edad media, un sin fin de preguntas dónde Jose Luis contesto a todas con gran profusión de datos, una tertulia como digo de lo mas amena dónde el reloj demostró que corría a una velocidad de vértigo.Decir también que con las explicaciones que ha dado Jose Luis Corral mis paseos por Zaragoza y en especial por el paseo de independencia a la altura del corte ingles sitio dónde se encuentra el arrabal musulmán  no van a ser igual, ya que cada vez que pasee por ahí me acordare del eslavo Juan protagonista de la obra El salón dorado

Todo un lujo el poder haber compartido con el autor y dónde comentar con él su trabajo. Luego nos entregaron unos libros firmados por José Luis Corral de su nueva novela "La prisionera de Roma".

El colofon y la sorpresa la puso Susana que nos canto un villancico. Para mi sin duda la mejor tertulia desde que estoy en ella.

Decir también que por la mañana algunas tertulianas asistieron a una visita guiada al palacio de la Aljaferia.

Llegada a la tertulia

esperando el comienzo

firmando libros el autor

comienzo de entrega de libros


comentando las ultimas cosillas 

Con el libro ya firmado

cantando el villancico




VISITA A LA ALJAFERIA:








viernes, 14 de diciembre de 2012

Opinión de El Salón Dorado

Aquí os dejo a todas una breve opinión de lo que me ha parecido el libro, animaros y comentar que es gratis. y a la vez os dejo una canción que seguro os va a gustar.







¿Que me ha parecido?, pues bien es un libro plagado de datos históricos  con una primera parte en Constantinopla y Roma donde aburre bastante ya que parece que estas leyendo un tratado de historia, a mi la verdad la parte que mas me ha gustado ha sido la parte que trata en la taifa de Zaragoza ya que yo soy de aquí y por lo menos he aprendido algo de la Zaragoza del siglo XI. Aunque a veces también me he aburrido con tanto nombre Árabe e incluso también en alguna ocasión te pierdes con tanto Al-Mutaman y compañía. La verdad no es un libro que me haya gustado mucho, desde luego no lo incluiría en la lista de mis favoritos.

El Cid al servicio de la taifa de Zaragoza


Primer destierro: al servicio de la taifa de Zaragoza

Sin descartar del todo la posible influencia de cortesanos opuestos a Rodrigo Díaz en la decisión, la incursión del castellano contra el territorio de al-Qadir, el régulo títere de Toledo protegido de Alfonso,44 le causó el destierro y la ruptura de la relación de vasallaje.
Palacio de la Aljafería, residencia de al-Mutamán, a quien sirvió el Campeador entre 1081 y 1086.
A finales de 1080 o principios de 1081, el Campeador tuvo que marchar en busca de magnate al que prestar su experiencia militar. Es muy posible que inicialmente buscara el amparo de los hermanos Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón IIcondes de Barcelona, pero rechazaron su patrocinio.43 Rodrigo, entonces, ofreció sus servicios a reyes de taifas, lo que no era infrecuente, pues el propio Alfonso VI había sido acogido por al-Mamún de Toledo en 1072 durante su ostracismo.45
Junto con sus vasallos o «mesnada» se estableció desde 1081 hasta 1086 como guerrero bajo las órdenes del rey de Zaragozaal-Muqtadir, quien gravemente enfermo fue sucedido aquel 1081 por al-Mutamán. Este encomendó al Cid en 1082 una campaña contra su hermano el gobernador deLérida Mundir, el cual, aliado con el conde Berenguer Ramón II de Barcelona y el rey de Aragón Sancho Ramírez, no había acatado el poder de Zaragoza a la muerte del padre de ambos, desatándose una guerra fratricida entre los dos reyes hudíes del Valle del Ebro.46
La hueste del Cid reforzó las plazas fuertes de Monzón y Tamarite y derrotó a la coalición, formada por Mundir y Berenguer Ramón II, ya con el apoyo del grueso del ejército taifal de Zaragoza, en la batalla de Almenar, donde fue hecho prisionero el conde Ramón Berenguer II.46
Alfonso VI de León y Castilla en una ilustración del siglo XII.
En tanto que al-Mutamán y el Campeador luchaban en Almenar, en la inexpugnable fortaleza de Rueda de Jalón el antiguo rey de Lérida Yusuf al-Muzaffar, que en este castillo estaba prisionero, destronado por su hermano al-Muqtadir, planeó una conspiración con el alcaide de esta plaza, un tal Albofalac según las fuentes romances (quizá Abu-l-Jalaq). Aprovechando la ausencia de al-Mutamán, el monarca de Zaragoza, al-Muzaffar y Albofalac solicitaron que acudiera Alfonso VI con un ejército para sublevarse a cambio de cederle la fortaleza. Alfonso VI vio además la oportunidad de volver a cobrar las parias del reino de Zaragoza y marchó con su hueste, comandada por Ramiro de Pamplona (un hijo de Sancho el Mayor) y el noble castellano Gonzalo Salvadórez, hacia Rueda en septiembre de 1082. Pero murió al-Muzaffar, y el alcaide Albofalac, al carecer de pretendiente al reino zaragozano, cambió de estrategia y pensó congraciarse con al-Mutamán tendiendo una trampa a Alfonso VI. Le prometió al rey de León y Castilla entregar la fortaleza, pero cuando los comandantes y las primeras tropas de su ejército accedieron a las primeras rampas del castillo tras franquear la puerta de la muralla, comenzaron a arrojarles piedras desde lo alto que diezmaron la mesnada de Alfonso VI, quien había quedado, precavidamente, esperando entrar al final. Murieron Ramiro de Pamplona y Gonzalo Salvadórez, entre otros importantes magnates cristianos, aunque Alfonso VI esquivó la celada. Poco después el Cid se personó en el lugar de los hechos tras haber estado en Tudela, probablemente enviado por al-Mutamán previendo un ataque leonés y castellano a gran escala, y aseguró a Alfonso VI que no había tenido ninguna implicación en esta traición, explicaciones que Alfonso aceptó. Se especula con que tras la entrevista pudo haber una breve reconciliación, pero solo hay constancia de que el Cid volvió a Zaragoza al servicio del rey musulmán.47
En 1084 el Cid desempeñaba una misión en el sureste de la taifa zaragozana, atacando Morella, posiblemente con la intención de que Zaragoza obtuviera una salida al mar.48 Al-Mundir, señor de Lérida, Tortosa y Denia, vio en peligro sus tierras y recurrió esta vez a Sancho Ramírez de Aragón, que combatió contra Rodrigo Díaz el 14 de agosto de 1084 en la batalla de Morella, también llamada de Olocau —si bien en 2005 Boix Jovaní postuló que se desarrolló algo más al norte de Olocau del Rey, en Pobleta d'Alcolea—.49 De nuevo el castellano se alzó con la victoria, capturando a los principales caballeros del ejército aragonés (entre los que se encontraban el obispo de Roda Ramón Dalmacio o el tenente del condado de Navarra Sancho Sánchez)50 a quienes seguramente liberaría tras cobrar su rescate. En alguno de estos dos recibimientos apoteósicos en Zaragoza podría haberse recibido al Cid al grito de «sīdī» ('mi señor' en árabe andalusí, a su vez proveniente del árabe clásico sayyid), el apelativo romanceado de «mio Çid».

El Salón Dorado


El Salón Dorado tenía en sus extremos este y oeste dos aposentos que fueron alcobas privadas posiblemente de uso regio. Hoy se ha perdido la alcoba del flanco occidental, que se usó como dormitorio real y utilizaron también los reyes aragoneses hasta el siglo XIV.
La mayoría de las yeserías de atauriques, que tapizaban con paneles decorativos labrados en yeso las paredes de estas estancias, así como un zócalo de alabastro de dos metros y medio de altura y los suelos de mármol blanco del palacio original, se han perdido. Los restos que se han conservado, tanto en museos como los escasos que se hallan en este salón regio, permiten, sin embargo, reconstruir el aspecto de esta decoración polícroma, que, en su día, debió ser espléndida.
Los techos, alfarjes en madera, reproducían el firmamento, y todo el salón era una imagen del cosmos, cuajada de símbolos del poder que sobre el universo celeste ejercía el monarca de Zaragoza, que aparecía así como heredero de los califas.
El acceso al Salón Dorado se efectúa a través de un lienzo con tres vanos. Uno central muy amplio, que conforman cinco columnas dobles de mármol con capiteles de alabastro islámicos muy estilizados que soportan cuatro arcos entrecruzados mixtilíneos, entre los cuales, en altura, se sitúan otros de herradura más simples.

[editar]El pórtico de entrada al Salón Dorado

Arco del pórtico de entrada.
Hacia el sur, se encuentra otra dependencia de parecido tamaño que vierte al patio por un pórtico de grandes arquerías polilobuladas. De nuevo hay un espacio tripartito, y sus extremos este y oeste se prolongan perpendicularmente con dos galerías laterales a las que se accede mediante amplios arcos polilobulados y que rematan en el extremo de sus brazos en sendos arcos apuntados también polilobulados cuyo alfiz está decorado por complejas lacerías y relieves de atauriques.
Es de señalar que toda esta estructura busca una apariencia de solemnidad y majestad que la escasa profundidad de estas estancias no daría a un espectador que accediera al salón del rey. Además hay que tener en cuenta que toda la ornamentación de yeserías del palacio estaba policromada en tonos azules y rojos en los fondos y de oro en los atauriques. Entre las filigranas se advierte la representación de un ave, insólita figuración zoomorfa en el arte islámico que podría representar una paloma, un faisán o un símbolo del rey como ser alado.
Las trazas de arcos mixtilíneos entrecruzados son características de este palacio y se da por primera vez en La Aljafería, desde donde se difundirán a las futuras edificaciones islámicas.
Al costado oriental del pórtico se sitúa un espacio sagrado, la mezquita, a la que se accede a través de una portada inspirada en el arte califal y que se describe a continuación.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Puerta de Toledo Zaragoza

La puerta de Toledo, abierta en el muro romano en el costado occidental, conservó desde época romana hasta 1848, en que se derribó, los dos torreones de piedra que la flanqueaban. Allí estuvieron la cárcel Real y la de la Manifestación desde 1440. Junto a la puerta se trasladó en 1210 por orden del rey Pedro II, el almudí o mercado del grano. A lo largo del siglo XIII, se forjó, frente a dicha puerta, el barrio de San Blas o de San Pablo.
He visto que a lo largo de la historia sale la puerta de Toledo. Este es un extracto del libro:

"Los alrededores de la puerta de Toledo eran un hervidero de gentes. Puestos de barberos que igual cortaban el pelo o repasaban la barba que sacaban una muela, vendedores de libros de ocasión procedentes de saqueos realizados durante los penosos años de desmembración del califato, vendedores de esclavos que no tenían acceso al lujoso y exclusivo ma'rid, campesinos de las aldeas cercanas que se desplazaban al alba hasta la ciudad para colocar sus hortalizas, frutas y verduras sin recurrir a los sangrantes intermediarios, equilibristas, vendedores de especias baratas y de pócimas que calmaban todos los dolores y remediaban cualquier enfermedad, faquires de pacotilla, encantadores de serpientes, cuentistas, prostitutas baratas en busca de clientela, afeminados profesionales que se insinuaban provocando a los viandantes y decenas de pordioseros se disputaban un lugar lo más cerca posible de la puerta o en el camino que iba desde ella hasta el ferial del desmantelado circo romano."


Seguimos con la historia de El Salón Dorado La Taifa Tuyibí


La Taifa Tuyibí
La guerra civil en Córdoba, a principios del siglo XI, no dejó de afectar a la región y, como en el resto de la España musulmana, el derrumbamiento de la dinastía Omeya condujo a la constitución de un estado independiente o taifa, cuya capital era Zaragoza. Esta Taifa limitaba al sur con la pequeña Taifa de Albarracín, gobernada por los Banu Razin, y que ocupaba una zona de la actual provincia de Teruel, que incluía Albarracín, la propia Teruel y llegaba hasta la actual Montalbán. Zaragoza comprendía por el oeste las ciudades de MedinaceliSoriaCalahorraArnedoAlfaro y Tudela y llegaba por el este hasta el curso del Cinca, con ciudades como BarbastroMonzónFraga y Lérida, la más importante, que no siempre acató la autoridad del rey de Zaragoza.
[editar]El inicio de la dinastía tuyibí: Mundir I
Mundir I fue el primer rey taifa de Zaragoza y comenzó a ejercer su poder en 1018 titulándose hayib, o "mayordomo de palacio", que era el rango que ostentaron Almanzor y sus descendientes, y que adoptaron los primeros reyes de taifas para significarse en su poder independiente. Quiso Mundir dar a Zaragoza categoría de gran corte, y, para ello, comenzó a remozar edificios como la mezquita aljama de Zaragoza (emplazada donde hoy está la Catedral), que fue ampliada, y a construir unas nuevas termas. Además se rodeó de secretarios-poetas entre los que destacan Ibn Darray y Said al-Bagdadi. El gobernador de la taifa de Lérida, Sulaymán ben Hud al-Musta'in (que veinte años después sería proclamado rey de Zaragoza, iniciando la dinastía hudí) en general acató su poder, aunque hubo entre ellos algunos enfrentamientos incitados por Sancho el Mayor, su mayor enemigo exterior, que incluso le arrebató algunas plazas. Para contrarrestarles, Mundir I se alió con Barcelona y Castilla, logrando mantener en paz su reino. Murió entre 1021 y 1023.



Dinar de oro acuñado en 1029 por Yahya al-Muzaffar como rey taifa de Zaragoza.
[editar]Yahya al-Muzaffar
Hacia 1022 a Mundir le sucedió Yahya al-Muzaffar, su hijo, que continuó las hostilidades contra Sancho el Mayor. Emprendió una campaña contra Nájera, logrando cautivos y botín. Se casó con la hermana de Ismaíl, rey de Toledo a partir de 1028. Fruto de este matrimonio nacería Mundir II (Mu'izz al-Dawla) que le sucedería a su muerte en 1036.
[editar]La caída de los tuyibíes: Mundir II y Abd Allah ibn Hakam
Mundir II fue el último rey taifa de la dinastía tuyibí, al morir asesinado en 1038 por su primo Abd Allah ibn Hakam, que aspiraba a ocupar el trono.
Abd Allah solo mantuvo el poder durante veintiocho días, aunque llegó a acuñar moneda a su nombre, puesto que los notables de la ciudad comenzaron pronto a conspirar contra él apoyándose en Sulaymán ben Hud, hasta entonces gobernador de Lérida, que, comprendiendo la posibilidad de obtener el reino, acudió a Zaragoza. Abd Allah fue finalmente puesto en fuga y, tras violentas agitaciones, Sulaymán ibn Hud fue proclamado rey iniciando una nueva dinastía: la de los Banu Hud.


Al-Muqtadir



Abú Yafar Áhmad ibn Sulaymán al-Muqtadir Billah, rey de la taifa de Saraqusta entre (1046 y 1081).
Abú Yafar Al-Muqtadir, de la dinastía de los Banu Hud, llevó a la taifa de Zaragoza a su máximo apogeo político y cultural. Fue mecenas de las ciencias, de la filosofía y de las artes. Mandó construir el bello palacio de la Aljafería donde se reunieron importantes intelectuales andalusíes.
Al-Muqtadir consiguió reunir bajo su mandato las tierras disgregadas tras el reparto de los dominios de Zaragoza entre sus hermanos hecha por su padre Sulaymán banu Húd al-Musta'in. Solo Yusuf, gobernador de Lérida, resistió durante más de treinta años los intentos de integración de su hermano, hasta que fue hecho prisionero en 1078.
Fue un periodo de máximo esplendor de la Taifa zaragozana, que, en la segunda mitad del siglo XI, solo tuvo rival en la de la Sevilla de Al-Mutamid. Sus fronteras llegaron hasta el Mediterráneo, cuando, a partir de 1076 reunía bajo su dominio las taifas de Tortosa y de Denia, siendo el rey de la taifa de Valencia vasallo suyo.
Sin embargo, la difícil situación de Zaragoza, amenazada por el reino de Aragón de Ramiro I y Sancho Ramírez y en constante litigio fronterizo por las tierras de la extremadura navarra y castellana (Tudela, Soria, Guadalajara), obligaban tanto a Al Muqtadir como a Yusuf de Lérida a pagar parias a sus vecinos cristianos, en especial al poderoso Alfonso VI de Castilla. Hasta el punto de que, en 1081, su sucesor, Al-Mutamán hubo de contratar los servicios de un mercenario castellano, Rodrigo Díaz de Vivar, conocido más tarde como El Cid, que deriva del árabe "sidi" (Señor).

Palacio de la Aljafería



La Aljafería es un palacio fortificado construido en Zaragoza en la segunda mitad del siglo XI por iniciativa de Al-Muqtadir como residencia de los reyes hudíesde Saraqusta. Este palacio de recreo (llamado entonces «Qasr al-Surur» o Palacio de la Alegría) refleja el esplendor alcanzado por el reino taifa en el periodo de su máximo apogeo político y cultural.
Su importancia radica en que es el único testimonio conservado de un gran edificio de la arquitectura islámica hispana de la época de las Taifas. De modo que, si se conserva un magnífico ejemplo del Califato de Córdoba, su Mezquita (s. X), y otro del canto de cisne de la cultura islámica en Al-Ándalus, del s. XIV, La Alhambra de Granada, se debe incluir en la tríada de la arquitectura hispano-musulmana La Aljafería de Zaragoza (s. XI) como muestra de las realizaciones delarte taifa, época intermedia de reinos independientes anterior a la llegada de los almorávides.
Las soluciones adoptadas en la ornamentación de la Aljafería, como la utilización de arcos mixtilíneos y de los salmeres en «S», la extensión del atauriquecalado en grandes superficies o la esquematización y abstracción progresiva de las yeserías de carácter vegetal, influyeron decisivamente en el arte almorávidealmohade tanto del Magreb como de la península ibérica. Asimismo, la transición de la decoración hacia motivos más geométricos está en la base del arte nazarí.
Tras la reconquista de Zaragoza en 1118 por Alfonso I El Batallador pasó a ser residencia de los reyes cristianos de Aragón, con lo que la Aljafería se convirtió en el principal foco difusor del mudéjar aragonés. Fue utilizada como residencia regia por Pedro IV el Ceremonioso y posteriormente, en la planta principal, se llevó a cabo la reforma que convirtió estas estancias en palacio de los Reyes Católicos en 1492. En 1593 experimentó otra reforma que la convertiría en fortaleza militar, primero según diseños renacentistas (que hoy se pueden observar en su entorno, foso y jardines) y más tarde como acuartelamiento de regimientos militares. Sufrió reformas continuas, y grandes desperfectos, sobre todo con los Sitios de Zaragoza de la Guerra de la Independencia hasta que finalmente fue restaurada en la segunda mitad del siglo XX y actualmente acoge las Cortes de Aragón.
En su origen la construcción se hizo extramuros de la muralla romana, en el llano de la saría o lugar donde los musulmanes desarrollaban los alardes militares conocido como La Almozara. Con la expansión urbana a través de los años, el edificio ha quedado dentro de la ciudad. Se ha podido respetar a su alrededor un pequeño entorno ajardinado.






Algo de historia de la lectura de El Salón Dorado


Pechenegos: eran un pueblo seminómada de las estepas de Asia Central que hablaban una lengua túrquica e invadieron Europa oriental y central arribando a Bulgaria, Hungría y Ucrania alrededor del siglo IX. Provienen de Asia Central .

Miguel I Cerulario Patriarca de Constantinopla :    Constantinopla, (ha. 1000) – † 21 de enero de 1059). Patriarca de Constantinopla de 1043 a 1058.

De noble familia bizantina, Miguel Cerulario (mercader de cera) tuvo ambiciones políticas desde muy joven. Tomado el hábito monacal, su carrera eclesiástica llegó a la cumbre al ser nombrado patriarca en 1043 por el emperador Constantino IX Monómaco. En plena época de distanciamiento entre ambas Iglesias, durante su mandato se acrecentaron las diferencias que ya separaban a Bizancio y Roma. Acosada Bizancio por la presencia normanda en el sur de Italia, la posible alianza del Imperio Bizantino con Roma podría limitar y aun suprimir el poder que Miguel Cerulario desempeñaba como patriarca. Para impedirlo emprendió una política de distanciamiento y confrontación, ordenando en 1052 cerrar todas las iglesias y monasterios latinos de su territorio que rechazasen adoptar el rito griego. Buscó el apoyo del pueblo planteando las diferencias con Roma en una cuestión muy querida por el pueblo bizantino: la defensa de los ritos. Así, su política de propaganda se encaminó a denunciar los errores del ritual latino, para lo que encomendó al obispo de Ochrida (Bulgaria) la redacción de una carta que, dirigida al obispo de Triani (Italia), denunciara dichos errores. Además, encargó la escritura de un documento al monje del monasterio de Estudios, Nicetas Stetathos, con el mismo argumento. En definitiva, la diferente concepción de los ritos se basaba en cuestiones tales como la comunión con pan ácimo por parte de los latinos, el comer carnes sofocadas, suprimir el aleluya en Cuaresma, ayunar los sábados, o la carencia de barba por parte de los sacerdotes romanos.
La respuesta de Roma no se hizo esperar, encargando al cardenal Humberto de Silva Cándida la redacción de un manifiesto en que se ponían de relieve los errores de los griegos, como el matrimonio de sus sacerdotes, y la supremacía universal del Pontífice romano.
Aprovechando las buenas relaciones establecidas con el emperador Constantino IX, el papa León IX envió una legación a Miguel Cerulario con el fin de establecer conversaciones. La elección de los representantes de Roma no fue muy feliz, al designar a los radicales Humberto de Silva Cándida, al arzobispo Pedro de Amalfi y al Canciller de la Iglesia romana, Federico de Lorena. Llegados a Constantinopla, las discusiones no llegaron a buen término, en medio de un clima de tensión generado por la presión popular contra los legados romanos. Las posturas se radicalizaron aun más, prohibiendo el patriarca de Constantinopla decir misa a los romanos. Estos, por su parte, el 16 de julio de 1054 depositaron en el altar de Santa Sofía, en plena misa pública, una bula de excomunión contra Miguel Cerulario, redactada con suma dureza. Su propósito era lograr el arrepentimiento del patriarca, o bien que fuese depuesto por el emperador. Sin embargo, no contaban con el apoyo del pueblo bizantino a su patriarca. Enconadas las posturas, nadie reparó en la validez de la excomunión, por cuanto la muerte del papa León IX el 19 de abril anulaba los poderes concedidos a su legados quienes, por otra parte, no estaban autorizados a promulgar una excomunión.
Miguel Cerulario asumió encabezar una conspiración contra Miguel IV, sucesor de Constantino IX, y ayudó a subir al trono a Isaac Comneno, siendo en 1058 desterrado por el emperador.

Cardenal Humberto de Silva Candida:
Oriundo de Borgoña, estudió en la abadía de Moyenmoutier y en el año 1015 se hizo benedictino.
Fue secretario y consejero del obispo de Toul, Bruno, que tras ser elegido Papa en el año 1049 con el nombre de León IX, lo creó cardenal obispo de la diócesis suburbicaria de Santa Rufina (Silva Candida) y lo nombró además arzobispo de Palermo, aun cuando no tomó nunca posesión de tal sede episcopal.
En 1049 participó en el sínodo de Letrán donde apoyó la idea del Papa León de declarar nulas todas las ordenaciones sacerdotales y episcopales realizadas por simonía. Sin embargo, la moción encontró la fuerte oposición de Pedro Damián y del resto del clero de Roma por el miedo a que las iglesias de Roma se quedaran sin suficientes sacerdotes para los servicios litúrgicos. Aun así, parece que León IX mandó reordenar a los acusados de simonía.1
Asertor del primado romano, fue adversario de la unión con la Iglesia griega y contribuyó a hacer irreparable la ruptura entre León IX y el patriarca de Constantinopla Miguel Cerulario. Con Federico de Lorena y Pedro de Amalfi, fue enviado como legado papal a Oriente para intentar una reconciliación pero, aun cuando fue acogido con respeto por el emperador Constantino IX, el patriarca atacó ásperamente la idea del primado petrino y el 16 de julio de 1054 en la iglesia de Santa Sofía, los legados excomulgaron a Cerulario.
Fue un fuerte sostenedor del primado pontificio y con profunda aversión a las investiduras laicas. En el año 1058 sostuvo la elección al papado de Gerardo de Borgoña (Nicolás II) y lo persuadió de convocar en Letrán un sínodo que el año siguiente aprobó el decreto que excluye al emperador y a la aristocracia romana de cualquier fase de la elección pontificia y que condenó explícitamente toda forma de nicolaísmo y de simonía.

Y NO OS CANSO MÁS , YA OS SEGUIRE PONIENDO ALGUNA COSILLA POSTERIORMENTE.